martes, 20 de agosto de 2013

con patatas fritas


Se acerca el San Bartolo; las fiestas en Cariño, el aniversario de boda de mis padres y... como todos los años, tocaba recoger la patatas. No había manera de librarse. Bueno, ahora lo he conseguido...jijijiji, aunque ahora me encantaría estar allí para ayudar a Mariluz. Este año las está cogiendo con un sacho ella solita!

Hace cinco o seis años.
Mariluz llamaba al Peago, 98141...(cómo es posible que se sepa tantos teléfonos), al otro lado se escuchaba la voz de Maricarmen, una de las cármenes del Peago. No sé si es casual o no pero también está Carmen de José Antonio; mi abuelo, su cuñada Carmen de abaixo (o de Vicente), Carmen das Naveiras; la madre de Yolanda y Carmen la madre de Gloria.

- Xa lle direi a Cundo a ver cándo pode e logo chámote
- Vale, así vou buscando os sacos e limpando donde vou botar as patacas


Cundo todas las tardes, cuando todavía estaba abierto el bar de Armando en Serantes (antes de Chelito y Manolo) iba a echar la partida. Cuando pasaba por delante de casa o lo veías por la carretera, - Mira, Cundo vai botar a partida o, Cundo xa ven de botar a partida. La verdad es que no sé si jugaban al dominó o al tute, pero me suena más al tute.
Él tenía uno de los pocos tractores que quedaban en la parroquia. Casi nadie se dedicaba ya a la agricultura y ganadería.
- Mariluz, o martes as 5 váleche?

Ahí empezaba todo, se encargaba una bolla azucarada a Juan el panadero. A veces alguna empanada.
Se preparaban los cubos, mi madre siempre cogía para ella uno de los grandes, en los que venía la pintura, creo que de cinco o diez kilos. Jose y yo cogíamos otros de plástico menos pesados.
Enfundados en botas de plástico negro, de un número más normalmente, guantes que siempre tenían algún agujero pequeño, ropa vieja y gorra de propaganda de Ortegal Baño, Biona...nos metíamos en la tierra
 
Siempre contaba alguno de los mayores
- Antes plantábanse dous ou tres sacos de patacas, ahora con medio chega
- Si, pero antes tamén había máis xente nas casas
- Ahora a xente compra as patacas, sale moito máis barato. Colléslle un saco ao que ven co coche pola carretera e tes as patacas que queiras
- Si, pero como as patacas da casa non hai ningunha
















Más que confirmado, como las patatas de casa...
Ningunas
mmmm.. ¡qué ricas!. Me rechiflan!. 
Sobre desde que estoy aquí porque todavía no he encontrado ninguna que se parezca.
O son muy duras, o muy blandas. 
No sé lo que daría ahora mismo por un platito de patatitas de esas que prepara mi madre.
 Las fríe en oliva, quedan tersas y crujientes...
uff, se me hace la boca agua. 
Tendré que convencer a mis padres que vengan a visitarme y se traigan un par de kilitos...jijiji
Si los véis por Ortigueira intentad convencerlos

El día de recoger (apañar) las patatas era un día especial, se le decía a los vecinos, amigos. Todos sabían cuándo recogía las patatas Mariluz o Pepe de Asunción o Cholo, Sesa o Carmiña de las Penas... siempre se sabía.

- Non, non fai falta que veñas, son poucas patacas pero gracias
- ¿Seguro?
- Si, muller, xa sabes que si somos moitos tamén estorbámonos uns a outros.

Una de las últimas veces que me coincidió en casa para recoger patatas estaban también: Cholo y Pepe de Miñeixa; ellos se ponían siempre cerca del tractor por si había que sacar algún mazacote del arado y del terreno. De mujeres Sesa, Carmiña, Pina, Amelia de Miñeixa aguantando los sacos para cuando íbamos a vaciar, mi abuela, mi madre y nosotros.
- Mira cómo apura o pequeno-decía mi abuela por Jose y de mi decía- Enches o cubo con tres patacas, hai que coller tamén as pequenas eh. (La mano se me iba solamente a las grandes, como a todos los niños)



Otro tópico era el cansancio después de media hora. Tocaba sentarse en el cubo, hacerse el remolón hasta que la jefa te decía
- Mira para a outra xente, non se queixa e non se senta. Veña espabiláde, qué é unha vergonza




También era típico la visita de algún ratón, algún "boeiro" [Anguis fragilis L.]
- Deixáo, non te preocupes, non fai mal
- arggg...

El tractor iba de arriba a abajo y al revés y cuando solamente faltaba el repaso mi madre nos decía que nos marchásemos a casa a preparar el café, cortar queso, la empanada, la bolla, el pan, sacar los pocillos para el café, la leche, el azúcar, los vasos para el vino, el agua fresca y la fanta de naranja fría. Todo esto después de una hora y media; dependiendo de los surcos (regos gallegos), si eran largos se acababa mucho antes que si eran cortos.
Este después era el que más nos gustaba, una duchita y descansar... Mi madre seguiá más tarde cuando llegaba mi padre del trabajo, recogiendo los sacos del terreno para guardarlos en la bodega. Se vacíaban los sacos y se debajan a secar las patatas varios días y según estuviese la luna se guardaban uno u otro día en cajas después de una selección por tamaños.
- Mamá, para cenar nos haces patatas fritas con huevos?


Patatas fritas en polaco: frytki