miércoles, 21 de agosto de 2013

un sábado de los de antes

Nuestro profesor de galego, Gumersindo.
Leía a Rosalía, a Pondal, Curros.
Leía con pasión.
Alguna vez incluso pensaba en cómo era capaz de concentrarse en nuestra clase. Era 3ºA y no dejábamos títere con cabeza.
Unos para no estar 100% atentos entre verso y verso nos girábamos a la mesa de atrás. Allí estaba Vicente con maizotes...mmm.. qué ricos.

Así se pasaba mejor la "Xeración Nós" y la sal nos llevaba al "Rexurdimento" antes del bocadillo obligado del primer recreo (yo no aguantaba al segundo. Casi siempre medio bocata de tortilla), otros cantaban aquella canción tan famosa de los Rodríguez. Seguro que os acordáis: Déjame atravesar el tiempo, Sindocumento.
Sin documentos

En aquel año sonaban los ojos negros de Duncan Dhu, el 20 de abril de Los Celtas Cortos, voy de negro de Loquillo, Revólver, la Booooooomba.
La noche empezaba en La Charca; al lado de la casa de Mo. Durante años quedábamos allí. Las modas iban cambiando y nos juntábamos en los Primos en la calle General, con los de la Banda en el Tío Tom, ahora la gente se va a las verbenas como hacían nuestros padres.

Vuelta al origen!

La marcha seguia por el Komokierax el pub de Rafa (Rafa garrafa, así se le conocía cuando tenía el pub en la plaza del ayuntamiento. Desde hace unos años tiene la plaza y no el pub) [Recuerdo muchas noches con Bea, Merce, Tere, Mó, Azú, Mary.... qué bien lo pasábamos!], el de al lado el Atrio tenía una pista de baile al fondo, justo al lado de los baños, allí eran los primeros meneos de cadera con limón.

Pero para el bailongo nos íbamos al Poleiro. Bailar y chupitear por color o sabor: melocotón, fresa, frambuesa, tabaco, si, había chupito de tabaco, mora, el divertido julepe, un montón. Era una lista enorme pero nada qué ver con la del Casa Jesusa con su TVG, cerebrito, sangre de toro, B52 o con la que aparece en el wikipedal [wiki listado]. Lo típico, saltar y saltar con los éxitos del verano, invierno, antes, de antes de antes y de siempre y pensar en ¿se caerá abajo? El piso de arriba era madera y con cada salto los -OH subían y el suelo estaba cada vez más lejos.





Cuando daban las dos de la mañana nos marchábamos a la discoteca: Komite, Empire, Zero... siempre la misma con distintos nombres hasta las cuatro en que nos recogían nuestros padres. Bailar, ligar, ronear, admirar los cuerpos loibeses que tenían como buena costumbre sacarse la camiseta colgándola en un lado del pantalón subidos a las tarimas de baile, hasta que alguien les decía que no podían...

- ooooh
- este verano lo recordaba en la calle Barrera en LaCoru con Patri, Pato, Nico, Juank, o primo y con Casás.
Él era uno de esos...