viernes, 17 de mayo de 2013

17 de maio de 2013 desde moi lonxe



    O galego é como unha gota de orballo cruzando o arco da vella... pedante verdad? Así empezaba mi poema para el día de las letras gallegas hace algunos años. Creo que sería sexto de EGB. No sé quién era nuestro tutor/a. Pero posiblemente Dña. Mercedes. Todavía existían los don y doñas en aquellos años. Otro día os hablo de Dña. Mercedes y su... "el creique y el penseque...son hermanos del tonteque". Prometido.

  Era tradición por las letras gallegas escribir poemas, dibujar algo relacionado con el escritor honrado ese año...
No estoy segura pero creo que era C.E.Ferreiro...

           Hoxe desde moi lonxe tamén nos lembramos do noso...

                                               Eu fáloa porque sí, porque me gosta
                                               e quero estar cos meus, coa xente miña,
                                               perto dos homes bós que sofren longo
                                               unha historia contada en outra lingoa.



  Me ha gustado leer siempre. En los primeros años del cole Alférez Provisional, teníamos una mini bibilioteca en clase. Cada niño llevaba un libro forrado con papel de plástico y fixo (celo para los que no gustéis de marcas ;)). En la primera página poníamos nuestro nombre. Había 25 libros. Algunos eran viejos, otros los habían comprado para la ocasión, otros heredados de hermanos y hermanas mayores (los del patio de arriba), otros aburridos. Los mejores, los de Barco de Vapor. Cada viernes la profe nos dejaba elegir uno para toda la semana y ella lo anotaba en su libreta.
 - ay... que coja el mío...porfiiii- boh! vaya no lo ha cogido...!
Siempre deseabas que tu libro lo cogiese alguno de tus amigos, pero no los niños que te caían mal. Así luego podías presumir (chufar, chulear) de que ese libro tan guay era tuyo. Pero.... como viniese con alguna hoja doblada o con chocolate o manchas de chorizón de los bocatas del recreo...llegabas a casa enfadada...
 -jo vaaaaa... me lo han manchado mamáaaaa
Además de la minibiblioteca, teníamos una biblioteca en el cole, con enciclopedias muy gordas, diccionarios de gallego, inglés, alguno de francés, libros de animales, guias de plantas, el libro de los records...pero la biblioteca se hacía pequeña, los colores iban cambiando, primero azul, luego fue el naranja y al fin...el rojo (mi color preferido). Cuando cogías uno de esos Barcos de Vapor de color rojo.... te sentías mayor. Te miraban como si realmente fueses mayor. Normal, porque tu ya jugabas en el patio de los mayores. El patio de arriba.
                                          Podía y puedo estar horas leyendo


Aún recuerdo aquellos sábados por la tarde cuando íbamos mi padre, mi madre, jose, yo y alguna vez abuela a Alcampo. Ir a Ferrol era todo un acontecimiento. Ir a Alcalmpo significaba.... quizás caiga algo; un juguete, un dulce, algo de ropa. Solamente se iba a hacer grandes compras, o porque alguien le había dicho a mi madre que la leche o el jamón o... yo qué sé, estaba tiradíiisimo de precio.
Después de hacer la compra siempre venía ese maravilloso momento:
- Mamá, puedo comprar un libro?
Y qué madre te dice que no.... Es un libro, no un juguete de la play, no un paquete de lays, no un kinder, no.... es un libro. La cara de mi madre la primera vez era de foto seguro...
 - venga vale, pero que no sea muy caro

Podía echarme media hora, revisando los títulos, los resúmenes... sinceramente, no, siempre los he elegido por el título. Ya lo hacía entonces..bueno, y el precio. Antes era más difícil encontrar ediciones de bolsillo y había menos variedad. Alcampo me guiaba la lectura, sus visitas se hacían con los años un coñazo pero sabía que había un libro asegurado así que... vamos a Ferrol!


Deitado frente ao mar
Lingoa proletaria do meu pobo
eu fáloa porque sí, porque me gosta,
porque me peta e quero e dame a gaña;
porque me sai de dentro, alá do fondo
de unha tristura aceda que me abrangue
ao ver tantos patufos desleigados,
pequenos mequetrefes sin raíces
que ao pór a garabata xa non saben
afirmarse no amor dos devanceiros,
falar a fala nai,
a fala dos abós que temos mortos,
e ser, co rostro erguido,
mariñeiros, labregos do lingoaxe,
remo i arado, proa e rella sempre.

Eu fáloa porque sí, porque me gosta
e quero estar cos meus, coa xente miña,
perto dos homes bós que sofren longo
unha historia contada en outra lingoa.
Non falo pra os soberbios,
non falo pra os ruís e poderosos,
non falo pra os finchados,
non falo pra os estúpidos,
non falo pra os valeiros,
que falo pra os que agoantan rexamente
mentiras e inxusticias de cotío;
pra os que súan e choran
un pranto cotidián de volvoretas,
de lume e vento sobre os ollos núos.
Eu non podo arredar as miñas verbas
de todos os que sofren neste mundo.
E ti vives no mundo, terra miña,
berce da miña estirpe,
Galicia, doce mágoa das Españas,
deitada frente ao mar, ise camiño..."
C.E. Ferreiro