martes, 17 de septiembre de 2013

Se alquisa un pilo


Durante la época de universidad viví en varios pisos de alquiler.
En todos siempre había "objetos" decorativos que el casero tenía a bien dejarnos para "adornar" la sobriedad de unos pisos en su mayoría viejos, muy viejos o del montón.

Cada piso tenía una historia y el ritual de ir a buscarlo estaba genial.

- Si, eso decíamos todos el primer año, después acababas hasta los cojones de buscar un puto piso en alguna zona en concreto; los Mallos esa era mi elección siempre.
Y acababas año tras año, por comodidad, porque conocías cómo roncaba tu vecino y la sintonía de su colchón, porque el puto osito de la vecina de enfrente al final solo se había ahogado una vez en la lavadora, porque ya te conocías todas las esquinas, los rotos de la puerta, los "cuidado" que puede romper... y la verdad... para qué cambiar.
Renovamos contrato señora Consuelo.

Cuando buscas piso por primera vez piensas en algo parecido a tu casa. Primer error, en tu casa están tus padres, y tu madre es muy ordenada con la ropa, la plancha, la lava... un piso de estudiantes sin ropa arrugada y sin platos por fregar... este el segundo error.

Un consejo: piensa que será tu casa durante años [según la fórmula: años piso=1/ f(horas estudio)] o muchos años.
 Será donde pasarás las mañanas después del after, las tardes de partiditas entre el Lenin de química física y el skoog de analítica, donde probarás las especialidades gastronómicas más sabrosas, grasientas y fritangosas que vendan en la sección de congelados del Día, será también el lugar donde repases los grandes descubridores de la química con Delia, Pablo y Lorena, donde los pelos de Diego escapen de sus piernas, donde siempre habrá un sofá para los invitados, será un lugar para probar sin testigos, etc. así que, es importante elegir bien.

Firmas el contrato por un año, gastos de agua y luz aparte y la comunidad está incluida. Perfecto.
El siguiente paso es imprescindible. Eliminar restos y rastros del curso anterior y deshacernos de esos objetos tan... en fin, el cajón elegido era el último del mueble del salón. Así que ese cajón se abría y cerraba una única vez durante el año. A veces los pisos te deparan sorpresas, en su mayoría del santoral como en el último, nos encontramos con una santa virgen del Rocío con escondite mariano incluido.


 

 Pero sin duda la experiencia más paranormal vivida fue en Ribadavia.

Pablo y yo buscábamos piso cerca de Leiro; trabajaríamos allí catando muestras de Vitis vinifera. Tortícolis en el cuello de ir mirando los carteles de "se alquisa un pilo". Por fin, llamámos al telefonillo y contesta una señora diciendo que es el piso del hijo pero que nos lo enseña y que está muy bien.

Pues allá vamos, subimos en un ascensor para 2, abre la puerta una señora difícil de definir. Al fondo su marido con la melodía codificada del Plus.
Pablo y yo nos cruzamos la mirada, ¡qué modernos estos dos no?
- El piso es el cuarto
El ascensor para dos con la señora y se abre la puerta. Un piso enorme, un pasillo de resplandor sin niña, eso creo, una suciedad como para hacer allí la fiesta del agua de Vilagarcía y 2 baños. Uno de ellos tenía el techo caído, si, si, un agujero enorme.

- eh, pero ¿el agujero lo arregláis? preguntamos ingenuamente. La verdad es que era muy difícil no echarse a reir y escapar sin mirar atrás
- ah, no os preocupéis eso no es nada.. casi no se ve.
Casi no se ve decía la mujer.. pero señora, cabe todo el baño en ese agujero negro. Sería buena idea llamar a Iker para que investigase el tremendo caso del agujero negro de Ribadavia.



En Lublin me ha ocurrido lo mismo, le había pedido alguna planta al
casero, para decorar porque estaba pelado de todo, y si, me trajo alguna y muchos jarrones y  una especie de cristal soplado con formas imposibles que todavía no he encontrado utilidad. Lo peor, no tengo segundo cajón en el salón, así que están repartidos por toda la casa, incluido una figura que tenía unas letras en alemán que nunca me paré a traducir. Maite me dijo que era, Rdo. de primera comunión.

Definitivamente es bueno tener un segundo cajón o mejor un  piso en alquiler para deshacerse de las figuritas varias que vamos consiguiendo en la comunión "Rdo. de tu primera comunión", en los cumpleaños, "Feliz cumpleaños", en las bodas; Isa y Manu 15-07-2001, en los viajes los "estuve en..y me acordé de ti", los regalos de jarrones chinos sin dinastía, los santos; Pancracio, Judas, Lourdes...




Y vosotros, ¿qué guardáis en el segundo cajón en el salón?