domingo, 30 de junio de 2013

de potros, volteretas, pinos y otras historias...


Todavía me acuerdo de la piscina vacía del colegio de EGB en Ortigueira, de los miniazulejos azules y de sus escaleras con barra de metal... de las colchonetas verdes. Había dos tipos...yo siempre quería las blanditas, las duras hacían mucho daño cuando hacía abdominales. De las espalderas al fondo... con suerte no te tocaba alguna con la madera rota... y también estaba el odiado potro.

Si, me costaba un montón...o saltaba antes, o después y me pegaba con la nariz en él o simplemente por el medio del camino decidía que no era capaz... únicamente saltaba para el examen. Con ayuda del profe de turno, of course. 

Por eso cuando jugábamos en el patio de arriba al "arriba facu" me pedía ponerme de madre en la pared...
Yo pensaba, cómo puede haber un juego tan odioso... es como saltar al potro, pero con la duda de si el potro se iba a rascar un pie, o levantar una mano, o no podía contigo...





Odiaba también la voltereta.
Siempre decía que me mareaba. La verdad es que tenía mucha suerte y no la he tenido que hacer demasiadas veces... eso si, en mi casa lo intentaba diariamente en mi cama. Así me cargué el santito que había colgado en la pared...uy, qué pena!
- Mamá...me cayó el....


La voltereta es algo que todo el mundo hacía con facilidad, quizás me pesase el culete, pero lo máximo que conseguía era una mediovoltereta, hacía el amago y cuando pillaba impulso llegaba a doblar el cuello pero de ahí no pasaba, las piernas se iban a un lado y me levantaba toda colorada... qué desastre!

Tampoco me salía el pino, pero si la voltereta lateral, pero, a quién no le sale?. La voltereta lateral era la antesala del pino y después del pino puente. Es muy sencillo, solamente tienes que poner las manos en el suelo y luego levantar más o menos las piernas. Lo peor es que siempre había alguno que era capaz de hacerlo con una mano y andar sobre las manos...solo había uno.


Pero era muy buena haciendo abdominales...dónde habrán quedado? jajaja. Una vez hicimos una apuesta los números 24-25 y 26. El 24 era Ismael, mi hermano de apellidos, el siguiente yo y el 26 Andrés "el heavy". [Otro día os cuento la pelea entre los dos...por el amor de una mujer....y los Toi namorado del rubio]

Sujetábamos los pies al último listón de la espaldera, colchoneta verde y tiempo.... Soy muy competitiva y les gané... no sé cómo pero en un minuto conseguí hacer más que ellos... Era a lo único que les ganaba, pero estaba genial ganarles a dos chicos.


Bueno os dejo, que voy a ponerme con un par de series de....cómo conocí a vuestra madre