jueves, 11 de julio de 2013

apples


Odio las manzanas. Para ser exacta no odio todas las manzanas...pero si las que tenía cerca de mi casa.
Tengo que decir que me encantan las Grand Smith y las manzanas golden muy verdes (me encantaba ir a robarlas a un campito justo antes de la casa de Nino del Casón...qué ricas, todavía me acuerdo de su sabor, tan fresco. Jugosas. Piel tersa. Creo que era la adrenalina del robo, si estuviesen en un frutero en casa, ni las miraría...)



No me sé los nombres pero alguna es ollo mouro, la reineta, la blanca de toda la vida, la encarnada, creo que estas son unas pequeñitas con las que hacíamos el membrillo

 

 -Si, qué pasa, en mi casa el membrillo se hace con manzanas...jajaja
 -Pero entonces llámale dulce de manzana...
 -Pues no me dá la gana, en mi casa se llamó siempre membrillo...y para mí es membrillo. Qué rico.Teníamos una pota muy grande, de esas en las que las abuelas hacen el cocido y los callos, la llenábamos de manzanas, azúcar, agua creo.. uff, hace tantíisimos años..y a remover, remover para que no se pegase y luego rezar para que las cantidades de azúcar fuesen lo suficiente para que cuajase...

El membrillo se comía durante casi todo el año, se guardaba al fresco y siempre había que sacarle una capa de moho de la parte de arriba... jaja
¿lo habéis probado alguna vez?



De pequeños las manzanas también las usábamos para aplastárlas contra un árbol. Nos enseñó mi padre para poder beber el jugo. La última vez que lo hice estaba en un campo al lado del río Tallabraga.
Cuando nos aburríamos las enganchábamos en un palo y jugábamos a ver quién la lanzaba más lejos...siempre ganaba mi hermano. Era él también el que desde enano se subía a las maciñeiras (manzanos) como un monito. 

Llegaban las fiestas de la Romaxe, segundo fin de semana de septiembre y luego empezaba la temporada de recogida de manzana. Nosotros ayudábamos a apañar (recoger) las manzanas de Elena, nuestra vecina. Miles y miles de kilos. Miles y miles de sacos de plástico, de patatas, del pienso, con agujeros. Cuánto jodía vaciar un cubo y ver que se escapaban por los agujeros...
-Vaia merda de sacos- siempre se decía
Odié las manzanas, las arañas, las cacas de vaca, las ortigas, los pinchos... pero el año pasado en octubre cuando estaba escondida en Ortigueira para que Amanda no me viese antes de su boda, le ayudé a Sesa a apañar unos sacos... No lo echaba de menos... pero, me gustó! Es trabajo en equipo y qué bien sienta el cafecito de después: Sesa, Mª Luz y yo... un lujazo!
Muacks!




miércoles, 10 de julio de 2013

de reenganche...


Todavía recuerdo las noches de reenganche, fiestas en Cedeira, a las 5 salíamos del pub de moda y nos íbamos al Campo del Hospital a pillar el bus de la banda de música.


Nos esperaban en el Mesón Froallo, todos desayunaditos, oliendo a limpio, los más veteranos a Heno de Pravia, los niños a Nenuco y nosotros, oliendo a tabaco y otros humos, etílicos, a noche de fiesta. Aunque el bus solamente llevaba unos 10 km desde Ortigueira, el sueño tempranero era profundo y el silencio solo se rompía al llegar nosotros. Todos buscábamos el sitio mejor, si puede ser con alguien osito, mejor que mejor y así te acurrucabas con él y a dormir... Otros como Migueliño se metían en la guarida, en el asiento donde se colgaban los trajes... Os acordáis de la historia....jajajaja qué risa, el tucutucu...
Nos enfundábamos unas gafas de sol y a intentar llevarlo con la mayor dignidad posible... uy qué cariñas... Salgueiro siempre nos decía: O corpo as fai o corpo as paga... y a veces, con demasiados intereses..jjijijiji

Me acuerdo de María y Javi, todavía eran muy pequeñitos y me contaba Javi una mañana de esas de dormir poco que él los días que tenía que ir a tocar muy temprano no se lavaba la cara, así cuando llegaba al bus podía seguir durmiendo. Si se lavaba la cara ya no dormía más...
Qué tierno!

Ese día nos tocaba tocar el pasacalles de las 10 de la mañana en Monforte. Cuatro horas de viaje, un calor espantoso.

Hicimos lo que pudimos, aunque todo el mundo sabe que con kac como dicen en Polska, se tocaba mejor o no? pero el calor hace que el labio afloje y que los dedos no apuren lo suficiente. Y por encima al director se le ocurre poner 1812... ufff...
Recogimos atriles, partituras, las sillas... ayudamos a los de la percusión y luego nos fuimos a comer al típico restaurante de verano con menú de verano.


Ensaladilla y carne asada.
Todos los días...
Después de comer, a dormir al autobús... y ahí no sé qué pasó..... Creo que los 8 o 9 que estábamos allí pensámos lo mismo, un desmayo colectivo. Sudorosos, con la garganta seca...Agua por favor... nos la íbamos pasando de uno a otro.... No sé cuánto tiempo estaríamos durmiendo pero nos levantamos con una sensación muy rara... quizás un golpe de calor...no sé. Tendremos que preguntarle a Íker, quizás sea un caso de Cuarto Milenio...

Otro día prometo contar la historia de Tercio de Quites...


viernes, 5 de julio de 2013

Filosofía Máxima


La última vez que lo vi estaba cruzando el "puente verde" que hay en Alfonso Molina. Ya casi estaba abajo de todo, hacia la estación de autobuses. Cuando me dí cuenta de quién era, me giré... bajito y regordete, pajarita verde y gafas de pasta negra, iguales a las que se llevan ahora, tipo un, dos, tres. Era Maxi, nuestro profesor de filosofía en 3ºA.
Higinio, el cura que nos daba religión siempre decía que era la peor clase de todo el instituto. Éramos unos 28, tres o cuatro chicas y el resto, de lo mejorcito. Era el segundo año en una clase tan masculina.
Yo, estaba encantada...jejeje. Él sentía predilección por los susos:
 El de Cuiña, un dos eterno en religión
 Giz, otro dos
Cuando entraba Higinio por la puerta:
-"Jesús", Giz, de pé
A veces para evitar esos trámites, antes de entrar, ellos ya estaban de pie, en la pared del fondo. Y venía la pregunta de rigor:
-¿qué facedes de pé?

Se sentaban, pero poco duraban... creo que jugaban al:
Me pongo de pie. Me vuelvo a sentar... y con los...de Teresa Rabal.
Ellos eran los primeros, pero el recorrido lo seguián todos: Tito, Cuevas, Calvín, Dopico, Sande....todos. Recuerdo un día en segundo que nos quedamos sentadas solamente Mariana y yo. Hasta había puesto de pie a Rocío del Yermo, y Rocío y Cristina de O Barqueiro...El profesor seguía con la lectura de aquellos apuntes escritos a máquina. Yo creo que los míos no tenían ni un huequecito vacío para poder pintar más margaritas, cuadraditos, repasaba los títulos, las letras... así que bienvenidos los "malotes" de clase, al menos daban algo de vidilla...

Ellos para no perder el tiempo se ponían a dar saltitos
-¿qué facedes? decía el cura
-Estamos entrenando D. Higinio...
Qué risas...


La clase de 3ºA tenía ventanas con vistas a la Capelada.Muchas veces le decía a Nacho, a Oca, a Amador y a otros cuando se quedaban mirando por la ventana:
-claro.... a cabra tira para o monte...

Pero de Higinio me encargaré otro día... ahora estaba con Maxi...

Su filosofía nos ayudaba a pasar un buen rato, a nosotros y a Chefi (la profe de ciencias y casualmente ese año, también directora...) cuando nos observaba por la ventana que daba al pasillo, y eso que casi siempre la cerrábamos...pero no sé qué era peor... porque si la veía cerrada venía a clase y tocaba bronca...
Cerramos esa persiana y todas las demas. Llega Maxi, abre la puerta y se encuentra una clase oscura.
-Encended las luces... venga chicos, qué hacéis....
-Naaaaadaaaaa (voz de película de miedo) y movíamos la mesa, arrastrándo la silla hacia delante....
-Qué os pasa?
-Maxi, ya verás cómo los hipnotizo a todos-decía Nacho- y me hacen caso, ya verás. venga va...

voy a contar hasta tres. Y cuando diga tres os dormiréis sobre la mesa... uuuuno, dosssss y... tresssss
 -patapummmmmmmm-- se oyó un ruido unísono al golpear todos a la vez los brazos contra la mesa

-Ves Maxi (Oca lo había apodado Currito, un día que se le ocurrió afeitarse al estilo Bandolero Curro Jiménez) me hacen caso...


-Venga, parad... vamos a empezar la clase...
Nosotros seguíamos, estábamos todos compinchados... todos, los chapones, los mediochapones y los que no lo eran...
Pero como os decía antes... lo malo de 3ªA era la persiana del pasillo... pasó la directora y ya os imagináis....


 NT: cualquier parecido con la realidad, es mera coincidencia o cosa de meigas....






Otro día os cuento el embarazo fingido de Ana, incluía desmayo y padre que no se quería hacer cargo de la criatura...(ay qué ver.. y con lo que le gustan los niños! a ese "padre"), el único examen con Maxi, sus miedos, sus manías, sus pajaritas, y sus increibles dibujos... era un artista! os acordáis de los dibujos? y lo que me encantaba era el llamarle a todo con el prefijo maxi, así teníamos Maxi-sillas, maxi-mesas, maxi-alumnas, maxi-ventana, maxi-encerado...Maxi-







domingo, 30 de junio de 2013

Nos vemos mañana...



Es tan díficil decir Adiós...
Es tan difícil no mirar atrás
Es tan difícil no llorar
Es tan difícil no quererte



No miraré atrás
No te echaré de menos
No te diré cuánto te quiero
No te detendré.... 





Vete


Es tan fácil sacarte una sonrisa
Es tan fácil entenderte
Es tan fácil y tan difícil decir Adiós


No lo diremos.
Solo un
mañana nos vemos




Las dos sabemos que no será verdad pero no importa, porque así no es tan difícil

y digámonos adiós


de potros, volteretas, pinos y otras historias...


Todavía me acuerdo de la piscina vacía del colegio de EGB en Ortigueira, de los miniazulejos azules y de sus escaleras con barra de metal... de las colchonetas verdes. Había dos tipos...yo siempre quería las blanditas, las duras hacían mucho daño cuando hacía abdominales. De las espalderas al fondo... con suerte no te tocaba alguna con la madera rota... y también estaba el odiado potro.

Si, me costaba un montón...o saltaba antes, o después y me pegaba con la nariz en él o simplemente por el medio del camino decidía que no era capaz... únicamente saltaba para el examen. Con ayuda del profe de turno, of course. 

Por eso cuando jugábamos en el patio de arriba al "arriba facu" me pedía ponerme de madre en la pared...
Yo pensaba, cómo puede haber un juego tan odioso... es como saltar al potro, pero con la duda de si el potro se iba a rascar un pie, o levantar una mano, o no podía contigo...





Odiaba también la voltereta.
Siempre decía que me mareaba. La verdad es que tenía mucha suerte y no la he tenido que hacer demasiadas veces... eso si, en mi casa lo intentaba diariamente en mi cama. Así me cargué el santito que había colgado en la pared...uy, qué pena!
- Mamá...me cayó el....


La voltereta es algo que todo el mundo hacía con facilidad, quizás me pesase el culete, pero lo máximo que conseguía era una mediovoltereta, hacía el amago y cuando pillaba impulso llegaba a doblar el cuello pero de ahí no pasaba, las piernas se iban a un lado y me levantaba toda colorada... qué desastre!

Tampoco me salía el pino, pero si la voltereta lateral, pero, a quién no le sale?. La voltereta lateral era la antesala del pino y después del pino puente. Es muy sencillo, solamente tienes que poner las manos en el suelo y luego levantar más o menos las piernas. Lo peor es que siempre había alguno que era capaz de hacerlo con una mano y andar sobre las manos...solo había uno.


Pero era muy buena haciendo abdominales...dónde habrán quedado? jajaja. Una vez hicimos una apuesta los números 24-25 y 26. El 24 era Ismael, mi hermano de apellidos, el siguiente yo y el 26 Andrés "el heavy". [Otro día os cuento la pelea entre los dos...por el amor de una mujer....y los Toi namorado del rubio]

Sujetábamos los pies al último listón de la espaldera, colchoneta verde y tiempo.... Soy muy competitiva y les gané... no sé cómo pero en un minuto conseguí hacer más que ellos... Era a lo único que les ganaba, pero estaba genial ganarles a dos chicos.


Bueno os dejo, que voy a ponerme con un par de series de....cómo conocí a vuestra madre

viernes, 28 de junio de 2013

Santa Compaña Rosa



A primeros de agosto eran y son, las fiestas en honor a Rosa la santa de O Barqueiro. Pero la fiesta no tenía parroquia, yo siempre iba con gente de Loiba pero había gente de Ortigueira, de San Claudio, Cuiña, Ladrido, Luhía, O Baleo, Espasante, Bares...


Recuerdo mi primera Sta. Rosa.
Me quedaba a dormir en casa de Mary de Quelle. Lo pasamos genial. Su pandilla y la de su hermano. Eran muy divertidos.

Para llegar desde Loiba había que cruzar un puentecito de madera y nos transformábamos. Quién sabe lo que nos esperaba al otro lado del río...jajajaja.
 
Al otro lado había fiesta, tiendas de campaña, muchos amigos y conocidos, distintos tipos de fermentados con o sin refrescos. Los mosquitos.

Venía gente de todos lados. Los chicos guapos del insti. La gente de la banda.

Bailábamos toda la noche. Y cuando los -OH habían pasado la frontera de los labios, aparecía el Pinche, así le decíamos, siempre con un gorro de paja, camiseta de tirantes medio rota, pantalones cortos y con su gracia te decía:
                  
                -  tocouche!. 

 Jajaja... te agarraba, una mano en la cintura, otra en la otra mano, pegadas a su pecho...y alaaaaa... a bailar. Daba igual que fuese pasodoble, ranchera o salsa. De una en una.... y siempre con el Tocouche! Al final conseguía bailar con todas!

Cuando todavía no había amanecido, volvimos a casa, el camino de vuelta estaba completamente oscuro, menos mal que llevábamos una pequeña linterna y unos mozos aguerridos. Pasamos por cerca de la iglesia y no recuerdo quién pero alguno dijo: ¿Tenéis miedo?
-nooooo...
La verdad es que el camino de vuelta a Quelle se me hizo muy cortito, parecía que íbamos haciendo marcha... llegamos a casa sudando.
Cerramos la puerta y nos quedamos en la cocina un par de horas más contando historias de miedo. Las historias de la santa Compaña, las de "ollo vivo" (se decía que veía las cosas que iban a ocurrir, ya sabéis que las meigas no existen pero, también sabréis que habelas hailas...y los meigos también)


Creo que era Miguel el que contaba la historia de un vecino que estaba de risas con otros y cuando pasó por su lado, Ollo vivo le suelta:
    -Non te rías tanto, que onte tropecei coa túa tumba...
brrr... brr... qué miedo, sobre todo porque la historia acababa así realmente. El pobre hombre se enfermó y en pocos días tocaban las campanas.

-Veña calade...a min danme medo estas cousas decía Mary

Pero nosotros seguíamos. A mi me parecían historias sorprendentes y me tenían embobada.
-venga va...quién sabe más...

Santa Rosa me recuerda también a zumo de naranja con azúcar en casa de Martola con María, a los que siempre querían subir al palco a cantar...al calimocho (el mejor era el de Gran Vega del Eroski no?), a Casás, a Juanlu, a Ana y a Andrés, a Mó, a Sara, a Placeres, a las Susanas, a playa surfera, a siestas del día siguiente, a Jose, a Rubén, a.. hace ya tantos años que se me han olvidado muchos nombres... pero el tuyo, el tuyo no se me olvida!






miércoles, 26 de junio de 2013

el día de los restitos


Al menos un día a la semana es el día de "los restitos".


 Hoy es ese día

 Me ha sobrado un poquito de ensaladilla rusa de ayer...pero no llega para dos, además tengo unos poquitos de mejillones "tigres" en la nevera que tampoco llegan para dos. Así que hoy además habrá un poco de ensalada, quizás un huevo...
Y al final siempre vuelve a sobrar y tengo "restitos" para otro día. No tiene fin... creo que es el gen heredado de la abuela del Peago.

Siempre que nos juntábamos a comer un domingo de fiesta sobraba un montón de comida; para llevar todos y para comer TODA la semana... y por mucho que le dijésemos... no era capaz de hacer menos
 
                   -e se non chega
o
                   -e si ven alguén máis....
    
             

   Es el gen de las abuelas



Pero de entre todas las abuelas creo que es Hipólita de Landín, la otra abuela de Jorgiño la que tiene ese gen súperdesarrollado..qué barbaridad...


Lo de los restitos no pasaba cuando vivía con mis padres, ni con María (en Arzúa), ni con Pablo (en O Carballiño)...

Porque siempre había un "porquiño" en todas las casas. Siempre hay alguien que, normalmente para cenar, va cogiendo algo de aquí, algo de allá, todo lo que no quiere o deja el resto.
Antes, era mi padre, María, Pablo... y ahora...me da la impresión que soy yo. Si, y lo peor es que no tengo mesura. Sobra algo y alaaaaa me lo como yo, por no tirarlo.


 ¿Me estoy haciendo mayor o solamente engordando?

             Echo de menos tener un porquiño en casa.

                                          Ven a visitarme!



martes, 25 de junio de 2013

el gorro de la invisibilidad


Como todos los inventos, este también nació un día cualquiera, sin buscarlo, puede ser que estuviese lloviendo, puede ser que fuese día de limpieza... La verdad es que no recuerdo cuándo ni cómo, solamente dónde, en el 3D.
Un día a la semana tocaba limpieza general. Teníamos un papel en la cocina con los turnos. Estaba pegado en los azulejos detrás de la puerta.

                Baños y pasillo Rocío
                Cocina Jose
                Salón Casás

Cada semana era diferente.
Bueno, he de reconocer que había semanas que ese día desaparecía del calendario y justo antes de que viniesen nuestros padres, los domingos... tocaba sesión de limpieza. A eso se le llama optimizar el tiempo. Otras veces recurríamos a alguna visita inesperada o..a algún curioso con ganas de ver el testaje del gorro de la invisibilidad...

Nadie sabía qué era...pero todos querían verlo

Jose, Casás seguro que os acordáis de las pegatinas de los yogures que acabaron pegadas en la nevera durante años... era imposible despegarlas.

 -Joder Rocío, paréceche bonito... a ver quén as despega ahora. (comentario de Jose al mes y algo de haberlas pegado)

- alaaa, xa lle estiveches argallando... ahora é peor... queda un cacho pegado e outro a medias... (al mes y algo y un minuto de habérmelo dicho)

 -Consuelo vai estar moi contenta... vai ter que cambiar a porta de nevera polas túas gracias (cuando nos marchábamos del piso)


La culpa sería de Dolores (la madre de Casás) por comprar esos yogures? La culpa o gracias a ella también, hoy en día, conocemos el gorro de la invisibilidad y no de Doraemon como dicen por ahí. Ella es la que nos proporcionaba la materia prima. 
Eso si, nosotros la fuimos mejorando: impermeabilización exterior, punto de luz, unas alas para avanzas y retroceder, marketing, adaptación a la cabeza... si, si, mucho y duro trabajo...




Pero, qué es el gorro de la invisibilidad? 

        ¿Qué poderes tiene?

mmm... es algo extraordinario, técnicamente perfecto. Los domingos por la tarde venía Dolores con la materia prima. A partir de ahí, estaba en manos de Casás el tener la base del gorro lista. El paso siguiente era probarlo.
La prueba era sorpesa, como los exámenes... y no siempre estabas preparado, a veces te pillaba comiendo, recuerdo una prueba que le tocó a Juanca un amigo de la casa. Creo que no lo olvidará, ni tampoco sus apuntes, ni su vaquero...

-Joder... estáis como putas cabras... locos, locos

Esta era la reacción normal... no esperaba la prueba, yo lo entiendo...es difícil de afrontar...en fin, nunca llueve sobre mojado  ;)

Después de probarlo, tocaba ver quién había pasado la prueba, quién había resbalado y quién se encerraba para poder enjuagar sus lágrimas...Si no recuerdo mal Jose solía quedar de los primeros, era rápido y tenía dos fuentes de energía, una más grande que otra, cerca de su habitación. Casás también tenía fuente de energía pero más pequeña... con lo que ralentizaba su lucha y yo.... yo tenía miedo.... a veces por las noches todavía me acuerdo de esas pruebas y me despierto sudorosa y temblando...
Con solo pensarlo... se me pone la piel de gallina (o como dicen en la tierra de Yey, el cutis de pollo)...no quiero volver a pasar por eso...





Lo siento...no puedo, otro día que me encuentre con más fuerzas os cuento qué y cómo es el gorro de la invisibilidad









N.del T: ¿Y la mitología qué nos dice?
Hades y sus otros dos hermanos olímpicos, Zeus y Poseidón, recibieron armas especiales de los cíclopes, como ayuda para su guerra contra los Titanes, correspondiéndole a Hades un casco de invisibilidad gracias al cual, la noche anterior a la primera batalla, logró introducirse en el campo enemigo sin ser visto y destruir las armas de sus adversarios, a quienes venció después de 10 años de guerra.







jueves, 20 de junio de 2013

Una voz sin nombre



El amor se llama juego...es el título de una canción de Sabina.



Pero ya sabéis que la música, los olores y las voces te hacen regresar a otro día, en otro lugar, con el mismo sol y la misma luna pero diferente edad.


En cuanto escucho los primeros acordes mi mente se va lejos...Me recuerda a un chico que cantaba en la calle, en Compostela. No sé cómo es su cara... pero reconocería su voz!



 En la plaza Cervantes fue la última vez que lo escuché. Sentado enfrente de la librería Couceiro con su guitarra y unas monedas..
María me había dejado un cd con su música...amaba su voz! Yo también.

                                   No recuerdo su nombre


Versionaba a Sabina, Silvio, Serrano....pero tenía una voz tan especial. Se acabó rallando el cd de tanto escucharlo. Lo ponía a todo volumen cuando iba en coche. A veces lloraba con Princesa y siempre con la Magdalena...Pero su mejor canción era "el amor se llama juego". Me atreví a decir que esta canción era más bonita en la boca de este chico que la de Sabina...
Me encantaría volver a escucharlo. Aunque quizás ya no toque por la calle, quizás su voz no sea la misma, tampoco sus años.


Por esa época, hace 6, 7 años, vivía en Milladoiro y todos los martes a las 11 tocaba un amigo de él en el Momo (pub mítico de Santiago). Ricardo Parada. Nos sentábamos con un bol gratis de palomitas, una cervecita y a disfrutar...

Ahora que lo pienso, y lo echo muchíiiisimo de menos.
Aquí hay músicos, conciertos en directo a diario... pero no entiendo la letra.

Seguro que cuando lleve una temporada en Galicia echaré de menos los conciertos a diario donde lo único que me importe sea la música...

martes, 18 de junio de 2013

Pajaritos a volar...


Era por la tarde, un domingo creo.
Los cuatro en el "cuatro latas" íbamos al Baleo a casa de mi abuelo que vivía cerca de la capilla de S. Fernando, al lado de la carretera dirección Couzadoiro.


Siempre me preguntaba por qué no teníamos un coche bonito y no un 4L. Claro, era mucho más cómodo para trabajar. Armando da Rozabella metía en él andamios, baldes, cozos, sacos de cemento, plaqueta, cajas con herramientas..

Mi padre conducía. Mi madre todavía no había sacado el carnet de conducir, llevaba a mi hermano en el colo, envuelto en una mantita, pero no una manta cualquiera, era "la mantita".



Era mi mantita, que luego heredó Jose y luego mi padre, para envolver los pies... pero era mi mantita.
Tenía cuadros rojos, con algo de blanco y azul. Creo que la había comprado mi abuelo...
Estaba equivocada, mi madre me dijo hoy que había sido Carmen de abaixo la que me la regaló.

Yo iba en el asiento de atrás, detrás del asiento del conductor (con los años ese sitio era motivo de discusión entre mi hermano y yo. Los dos queríamos ir justo detrás del conductor.. no recuerdo por qué. Y con más años el asiento que queríamos era el de copiloto y con los 18, el de conductor...).

Cuando pasamos por delante de la discoteca "La perla" (muy famosa por sus bailes, por los guateques; que todavía se llamaban así en 8º de EGB. Con el tiempo famosos fueron los desfiles del instituto, los carnavales, escenario de muchas juergas y atrezzo de Almodóvar) mi padre paró el coche justo delante, donde aparcaban los coches.


      - Mariluz, dame a manta
Mi madre le sacó la mantita a mi hermano y se la dio a mi padre
Yo me moví al otro lado del asiento... qué estaba pasando? por qué habíamos parado? Y mi mantita.. para qué?

De repente, la veo en el suelo tirada, qué pasa? Veo que mi padre se agacha y con cuidado recoge algo del suelo que envuelve en la manta.
Viene al coche y le dice a mi madre
     -Mira Mariluz... un paxariño. É moi mansiño. Debeuselle escapar a alguén
Era un periquito, azul y blanco.

Nuestra primera mascota

(Tengo alergia a perros, gatos, pájaros...)
Pero era tan bonito. Nadie lo reclamó y nos lo quedamos.
Llegamos al Baleo. Yo estaba alucinada.
No teníamos jaula. Mi padre vació una caja de galletas Fontaneda.

Esas que tanto me recuerdan a mi abuelo. Seguro que Jose también se acuerda. Siempre nos daba galletas Fontaneda y nocilla para untar. Ah, y cuando mi madre no miraba, un chupitin de Sansón...jajajaja... qué ricooo.
 Hizo unos agujeros a la caja y metió creo que algo de pan y así nos lo llevamos a La Rozabella.
Tampoco le pusimos nombre al periquito 
 (creo que la Familia Martínez es poco dada a nominar...jaja)
No estoy segura, pero creo que Manolita del Calvario nos dejó una jaula (ella tenía criaba canarios) y allí estuvo hasta que 4 o 5 años después, justo enfrente de mi casa, mi madre vio a un canario. Corriendo fue a casa a por la jaula del perico y la acercó.

Ese día conocimos a nuestra segunda mascota sin nombre


Al principio se llevaban fatal. Teníamos dos jaulas, pero con los años el canario se quedó sólo solamente 3 o 4 días... después se murió de pena, y sin nombre.


El otro día llegó otra mascota a nuestra casa, esta vez le hemos puesto nombre. Antonia, una gatita preciosa. Ya tengo ganas de verla! Prometo poner alguna fotito! Ya veréis qué bonita!